COMENTARIO PROPIETARIO
Bienvenido te espera de pie en la portada de la pequeña carta verde de este pequeño y no tan pequeño restaurante verde de puertas verdes, que no te pasarán desapercibidas si tuerces a la derecha por la calle Mayor, a la muy tradicional calle de los Bordadores. En cuanto lo ves, te das cuenta de que este hombre se siente feliz y ama lo que hace. Si das vuelta la carta, abajo, la tienes a Graciela, que, salta a la vista, no está ni menos feliz ni ama menos a su verde bebé que su socio. Él es el chef y, ella, la camarera. Entre los dos han decidido hacer que tú también te sientas feliz, quizás por primera vez, comiendo en un restaurante en el que no se come carne... Tanto si eres vegetariano como si no lo eres.
Porque si bien es cierto que no todo es carne en esta vida, y tanto Graciela como Bienvenido saben de eso muchísimo, tampoco se trata de que vayas a un restaurante vegetariano 'como quien va a un hospital'. La cocina vegetariana, además de ser saludable y de ajustarse a las exigencias nutricionales, puede ser no solo exquisita, sino una de las más creativas.
COMENTARIO MESALIBRE
El restaurante Yerbabuena se autodefine como alta cocina vegetariana. Ofrecen una carta muy elaborada que no parece vegetariana pero lo es. Desde huevos rotos de corral biológico con patatas, timbal de tartar de aguacate, crepe de muselina rellena de ajetes hasta quínoa, nachos o crema catalana.