Madrid
Regístrate completamente gratis y te avisaremos de los descuentos más exclusivos en tu ciudad
Datos de interés
Horarios:
Restaurente: de 13:00 a 15:30 y de 20:30 a 23:00 h.
Tienda: de 9:30 a 15:00 y de 17:00 a 21:30 h.
Cierra: domingos y festivos noche.
Especialidad:
Cocido madrileño, crema de mariscos, ternera Príncipe Orloff.
Servicios:
Admiten reservas
Aire acondicionado
Aparcacoches
Bodega destacable
Comida para llevar
Menú para grupos
Pago con tarjetas
Salones privados
Servicio de catering
Zona fumadores
Conviene reservar
Parking cercano
Comidas de empresa
Romántico
Servicio a domicilio
Comentario del Propietario
Esta casa fue fundada como una pastelería por el suizo Emilio Lhardy -apellidado realmente Huguenin- en 1839. En su trastienda se preparaban los productos típicos de su lugar de origen, como los bollos suizos, los croissants y los canapés, una novedad en la repostería madrileña de la época. A los pocos meses, las buenas expectativas llevaron a Lhardy a ampliar el negocio e instaló una charcutería y un lujoso restaurante. Desde entonces, su casa se convirtió en lugar de encuentro y reunión de aristócratas, políticos e intelectuales y se fue haciendo costumbre degustar un buen jerez a la hora del aperitivo. También fue creciendo la fama de su gastronomía y los banquetes que se celebraban en sus salones, sobre todo en el conocido salón japonés del primer piso, y al que solían acudir con frecuencia personajes de la talla de Isabel II, Alfonso XII, Espartero, Prim, O´Donnell, Serrano y Pérez Galdos, entre otros. En 1880 el decorador Rafael Guerrero, padre de la conocida actriz María Guerrero, se encargó de dar una nueva imagen al local, resaltando la elegancia de su fachada con cristalerías y maderas de caoba traídas de la antigua colonia de Cuba. Todos estos matices han llevado a considerar a Lhardy como el primer restaurante de lujo que se instaló en Madrid, rango que conserva en la actualidad, al igual que su decoración decimonónica y su tradición gastronómica.
Comentario MesaLibre
Legendario restaurante madrileño, especializado en cocidos. Lo sirven desde 1839. El toque especial lo aportan la salchicha trufada y la morcilla francesa, de elaboración propia. Muy buenos los callos a la madrileña, otra institución en lo que a comida invernal se refiere. Atención al rosbif que se puede degustar frío con una guarnición de huevo hilado, gelatina y guindas o caliente, en su propio jugo, con verduritas. De postre pastel de milhojas con crema, granillo de almendra y pasas de Corinto. Bodega extensa y bien seleccionada. Establecimiento con un especial encanto decadente que merece la pena ser visitado (tiene un comedor principal, el salón Isabelino y cinco privados llamados salón Japonés, Blanco, Sarasate, Gayarre y Tamberlick).
Además de restaurante, Lhardy ofrece la posibilidad de comprar sus elaboradas propuestas en la tienda delicatessen (muy recomendable).
Es necesario reservar.
Opiniones (2)
toni75
DECEPCION
VOLVI DESPUES DE ALGUN TIEMPO Y LO DICHO. DECEPCION. LOCAL RANCIO Y ABANDONADO, SE NOTA QUE NADIE INVIERTE NI SIMPATÍA EN EL NEGOCIO DESDE HACE TIEMPO. EL SERVICIO ADIESTRADO PARA METERTE COMO SEA EL VINO DE LA CASA Y EL POSTRE. UNA RELACION CALIDAD-PRECIO COMO PARA NO VOLVER.
alfredo
FALTA DE CATEGORIA
Demasiado caro para lo que ofrecen.
Mucho ojo con el aparcacoches. Nuestro coche se lo llevó y le pusieron una multa. En un principio se iban a hacer cargo de todo pero cuando vieron la cuantía se echaron atrás y se negaron a pagarlo.
Muy poca clase, la verdad.
Disfruta de los mejores hostales de Madrid
Regístrate completamente gratis y te avisaremos de los descuentos más exclusivos en tu ciudad
Mesalibre ofrece una selección de los restaurantes más atractivos de tu ciudad con descuentos de hasta el 70%


Carrera de San Jerónimo, 8