COMENTARIO MESALIBRE
Restaurante de cocina tradicional vasca, con acertados toques de autor de la mano José Ramón Beriozábal, que comanda los fogones de este agradable y acogedor espacio. Carta extensa y bastante estacional, destacando las almejas o el pichón crujiente de Bresse, típicamente vitorianos. Buenos platos resultantes de materias primas de excelsa calidad. Buena carta de vinos y servicio impoluto para este restaurante que figura entre los mejores de la provincia. Cuenta con menú degustación. Ricos y caseros postres.
El diseño del local es obra de Javier Mariscal y Fernando Salas. Dentro de su comedor salpicado de piedras de granito y caliza no pulidas, soporte de un bosque imaginario flanqueado por troncos de roble rústicamente cortados, se distribuyen sus mesas, presididas por los famosos cangrejos de Mariscal, divertidas lamparas-icono. Conviene reservar.