COMENTARIO MESALIBRE
Local con dos plantas. La primera, con barra y tapas; la de abajo, el restaurante propiamente dicho con dos bóvedas recuperadas de la antigua bodega. Especializado en comida creativa cuenta con una carta pequeña (5 primeros y 5 segundos), pero bien resuelta y sujeta a múltiples variaciones. El vino es verdadero protagonista en este coqueto restaurante. Buena selección de vivos de aquí, y algún otro de allá.
Para comer muy buena la cecina aliñada, el queso de cabra a la plancha y la asaña de verduras. Es recomendable reservar con tiempo, sobre todo si es fin de semana. Buen servicio y precios interesantes.