COMENTARIO MESALIBRE
Situado en el barrio de Chueca con una decoración al estilo beduino con dos salones ( en uno de ellos se come en el suelo a la usanza de los viajeros del desierto) y una capacidad para 40 comensales. Ambiente muy tranquilo y acogedor que te traslada a otro ritmo acompañado por unos platos ligeros, y muy suaves en su factura.
A destacar las ensaladas en sus multiples acepciones y una muy buena y lograda pastela. Existe un menú degustación a muy buen precio. Si es fin de semana es aconsejable reservar, sobre todo por las noches.